Diseñando Moeve GOW, la app de fidelización y pago de Moeve
App de fidelización y pago en estaciones de servicio. Mejoramos la versión inicial del producto llegando a obtener una valoración de 4,5 estrellas y más de 12.000 reseñas en App Store.
vía Cognizant
In-house vía Cognizant

Contexto
Moeve GOW es la app de fidelización y pago de Moeve, una de las principales redes de estaciones de servicio en España. Permite repostar y pagar desde el móvil (tanto en caja como directamente en el surtidor), gestionar saldo y movimientos, beneficiarse de un programa de fidelización con cupones, retos y promociones, y acceder a ofertas de colaboradores.
Cuando me incorporé, la app estaba en una versión muy temprana. Tenía varias funcionalidades activas pero todas necesitaban iteración profunda. El reto era llevar la app al nivel del competidor directo, que llevaba más tiempo en el mercado y partía de un producto más maduro.
Mi rol y equipo
Entré como Lead UX Designer vía Cognizant, en una asignación in-house de doce meses dentro del equipo de producto de Moeve. Éramos dos UX trabajando como leads. El equipo de producto se componía de perfiles UX, UI, PD y Content. Adicionalmente, mentoricé a algunos de los perfiles junior del equipo.
Mi alcance fue dar forma al producto en su conjunto — entendiéndolo y diseñándolo como un sistema interconectado — y liderar el diseño de las funcionalidades críticas que se detallan a continuación.
Aproximación
Empecé por mapear el producto entero. La app tiene una complejidad alta porque las funcionalidades dependen unas de otras: el saldo alimenta el pago, la fidelización genera cupones, los cupones activan promociones. Diseñar piezas aisladas sin esa visión de sistema lleva a inconsistencias rápidas.
Trabajé en paralelo con el equipo de UI definiendo patrones y componentes reutilizables, y con producto priorizando funcionalidades en un roadmap que se movía rápido. En un sector como el del fuel retail, las prioridades de negocio cambian de un trimestre al siguiente, y el diseño tiene que adaptarse sin perder coherencia.
Funcionalidades clave
Pago en caja
Una de las funcionalidades centrales: permitir al usuario pagar el repostaje desde la app, en la caja de la estación, sin tener que sacar la tarjeta. El reto era hacer el flujo lo más rápido y obvio posible — incluyendo el escaneo del código QR por parte del cajero — y diseñar correctamente los estados de error, los reintentos y el feedback visual de la operación.

Pago en surtidor
Evolución natural del pago en caja: que el usuario pudiera pagar directamente en el surtidor, sin necesidad de bajarse del coche ni pasar por tienda. El reto principal era de UX e interacción: guiar al usuario a través de identificar el surtidor, autorizar el pago, repostar y confirmar — minimizando errores en una situación donde el usuario suele tener prisa.

Cupones y programa de beneficios
El corazón del programa de fidelización: una mecánica de cupones, promociones y retos que premia al usuario. El reto era doble — hacer que la propuesta de valor se entendiera en un vistazo, y diseñar una arquitectura de beneficios escalable que pudiera albergar futuras campañas sin saturar al usuario. A día de hoy la sección de cupones sigue siendo una de las áreas más visibles y más usadas de la app.

Visión completa del producto
Más allá de las funcionalidades clave, el trabajo se extendió prácticamente a todo el producto: gestión de saldo y movimientos, listado y filtrado de gasolineras, promociones, métodos de pago, colaboradores, ofertas y otras áreas de fidelización. Diseñé varias de estas piezas directamente y participé en la definición de otras desde mi rol como Lead. Las pantallas que aparecen abajo reflejan el resultado del trabajo conjunto del equipo de UX, UI, Producto y Contenido.

Resultado
Aprendizaje
Liderar el diseño de una app a esta escala te obliga a pensar en patrones, no en pantallas. Las decisiones tienen consecuencias en cadena: cambiar el flujo de pago afecta a la fidelización, que afecta a los cupones, que afectan a las promociones. Es un juego de sistema donde cada pieza tiene que encajar con las demás.
Lo que más eché de menos en mis años de consultoría de proyecto fue justamente esto: el lujo de quedarte el tiempo suficiente para ver cómo el producto evoluciona, aprender de los datos y refinar lo que funciona.